Al Bardo
Al bardo. Se lo dediqué a Troilo, que decía: “Yo voy al bardo”. Acá los chicos lo usan como sinónimo de lío, despelote. Para los de mi generación ir al bardo es ir al divino botón, silbando por ahí. Salir a la calle a descubrir el mundo, sin apuro. El bardo es un poeta, de ahí viene el término. Lo tomé como lema. En Boedo salgo a la calle y digo: ¿para la izquierda o para la derecha? Voy adonde se me canta. Así de bien me siento.
